Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao disputarán este miércoles la final de la Liga de Europa, un gran desafío para los dos equipos, protagonistas de un duelo decisivo en el estadio Nacional de Bucarest, un choque que prevé igualdad, goles y emoción, que dará la gloria al campeón y que dejará sin consuelo al perdedor.
Todo o nada en noventa minutos, quizá más, si hay empate, en la segunda final española de la historia del torneo, tras la ganada en los penaltis por el Sevilla al Español en el curso 2006-07, y la séptima en una competición continental, entre la Copa de Ferias, la Liga de Campeones, la Supercopa y la Copa de la Uefa. En juego, un título europeo, el primero de la historia del equipo bilbaíno, que perdió su única final anterior, en la Copa de la Uefa de 1977 frente a Juventus, y el cuarto para el conjunto madrileño, ganador de la Liga Europa hace dos años en Hamburgo, donde volvió a la primera plana futbolística con un triunfo ante el Fulham.
El equipo dirigido por Simeone, incontestable en la Liga Europa de este curso, con un balance de dieciséis victorias, un empate y una sola derrota, manda en triunfos y goles en esta edición del torneo, a la espera de la final de este miércoles, con duelo argentino en los banquillos, Marcelo Bielsa-Diego Simeone, y de goleadores sobre el césped: Radamel Falcao-Fernando Llorente.
Todas las miradas apuntan a ambos jugadores en las horas previas a la final.
El atacante colombiano, máximo goleador de esta edición de la Liga Europa, con diez tantos, es la referencia rematadora del Atlético; el internacional español, que suma siete esta campaña en esta competición, es el líder ofensivo del Athletic Club.

No hay comentarios:
Publicar un comentario