La de hoy es otra noche inolvidable para los atléticos. Apenas dos años después del título conseguido en Hamburgo, el Atlético reconquista Europa. Y lo han hecho con una alineación en la que no había ninguno de los jugadores que disputaron la final de 2010.
Simeone, que cogió el equipo a mitad de temporada, ha conseguido contagiar a sus seguidores ese espíritu de lucha y de garra combinado con el arte que el equipo atesora de tres cuartos para arriba.
El broche ideal para cerrar la temporada puede llegar el próximo fin de semana en la última jornada de Liga. El Atlético intentará acogerse a la última oportunidad para colarse en los puestos de Champions. No será fácil. Aparte de tener que ganar al Villarreal a domicilio, tendrán que esperar que el Málaga pinche. Pero de momento, Neptuno tiene un nuevo título que celebrar. Mensión especial para Falcao. Todas las cámaras se fijaban en él con el pitido final. No es de extrañar. Él solo ha devorado a los leones con una primera parte de ensueño.
Dos zarpazos del Tigre. Dos golazos, sobre todo el primero, para enmarcar. Cualquier balón que tocaba el colombiano era sinónimo de peligro. El 9 colochonero acaba la Europa League como el pichicho del campeonato con 12 tantos y reedita el galardón conseguido el año pasado con el Oporto, con el que también se proclamó campeón. En dos años, copas de la Europa League. Y dos años consecutivos siendo el máximo goleador.

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